
Flandes: 05 de julio de 2006
Los compañeros de pachanga y cervezas de nuestro admirado Mayor Oreja son de lo más auténtico. El patadón que titula esta entrada pertenece al extremo derecho rumano Maciej Marian Giertych. La intervención, en el Estadio Europarlamento, sito en la ciudad de las coles, responde a la presentación que realizó el fornido Mayor con motivo de la manifestación de condena contra el Régimen Franquista en la Eurocámara. Atendiendo a su discurso parecemos estar escuchando las épicas retransmisiones deportivas del cinematógrafo dominical, sostenido el escudo de fondo, mientras se narran las mágicas internadas del interior a través de la defensa sin encontrar oposición y consiguiendo el gol.
El discurso pronunciado a favor del régimen franquista y el salazarismo fue acusado inmediatamente por dos eurodiputados de apología del nazismo, solicitando su retiro por parte del ponente. Los dos jugadores que actuaban en dos equipos distintos con la única coincidencia que la de sentirse horrorizados al escuchar ese mensaje.
No es necesario confirmar que el señor Giertych jugó vestido de azul contra la condena al Franquismo, junto a sus compañeros de ultraderecha y acompañado en el centro por el pichichi del Equipo Nacional: ¡Jaime Mayor Oreja! Recordando las declaraciones Don Jaime en La Voz de Galicia, la dictadura franquista no es una época reprochable porque sufría de gran aceptación.
Por medio de comunicaciones como las de este compañero de alineación del contundente Mayor Oreja, se excusan las consideraciones del político español. El hecho de que votaran igual ante la misma decisión nos fuerza a pensar que su pensamiento no está tan lejano aunque la obra sea distinta, porque sino no le votarían nada más que los falangistas.


4 cartas al director
¿Alguien duda de la heroicidad de esa generación que dió su vida por España, Dios y la História?
Si ahora hubiera gente así, pronto acabaríamos con estos rojos que están por todos lados. ¡¡¡Estamos infectados hasta en la sangre!!!!
Queridísimo Andrés,
Son esas palabras sinceras las que
animan a esta Dirección a proseguir con redobladas fuerzas la labor diaria. Me es imposible apostrofar nada a sus espontáneas letras, retrato fiel de un tipo español ya en vías de extinción.
Me figuro, Andrés, que si piensas esos que dices es que debes vivir en una caverna y no precisamente en la Platón. ¡Allá tú, majazo, pero tienes la sangre roja y el corazón y el pene a la izquierda!
Estimado Alfredo,
Agracedemos sus muestras de forofismo, así como las alusiones a humores y gónadas, tan presentes en el espartano espíritu del deportista, sin embargo rechazamos ese lenguaje coloquial, producto de la ira. Sin embargo, si esa ira se concreta en café y duelo al amanecer, cuente usted con un padrino. Este, su afectísimo
Director