
La genialidad y el carisma nunca pasan de moda
Capital del Reino, 24 de enero de 2010
En la joven pero intensa historia de los Gaviotos F.C. ha habido luminarias que brillaron con singular destello, haciéndose rápidamente con el mando en el campo y en el vesturario y dejando ejemplo de españolía y garra a los ambiciosos canteranos.
¡Cómo olvidar en estas humildes páginas la figura del gran José Mari! Su presencia en la cancha llenó de alegrías a los hinchas y fijó el estilo de juego de su equipo para siempre. Tan es así que, tras colgar las botas, no son pocos los ruegos y súplicas de sus compañeros de banquillo para que les ilustre acerca de su pericia técnica y su caracter noble y batallador. Todo buen aficionado al deporte rey sabe que Jose Mari nunca se ha equivocado, ni hará jamás cosa tal.
Ayer, José Mari acudió al vestuario previa súplica de la Excma. Sra. Condesa Consorte de Murillo (Doña Esperanza Aguirre y Gil de Biedma) para impartir magistrales lecciones a los canteranos madrileños.
Poco se ha filtrado acerca de las declaraciones del Líder durante los tres cuartos de hora de su insigne cátedra, pero sí nos han llegado algunas de sus frases, como “urge ganar”. Semejante perla de sabiduría fue saludada con entusiamo por Doña Esperanza, que aclamó a Jose Mari al grito de “Presidente de Todo”; merecidísmo título para aquel que supo ejercer de presidente, entrenador, delegado, extremo derecho y cancerbero del equipo que inlfama nuestras pasiones.
Hoy, en breves declaraciones a los muchachos de la prensa, el otrora as del balón se ha definido humildemente como “un español preocupado”, asemejándose así a Ortega y Gasset o Don Diego Sarmiento de Acuña. No quiso el “crack” recordar glorias pasadas, ni cuestionar su decisión de colocar al frente del equipo a Pobrinho Rajoy -aunque sí reconocer que todo el mundo se equivoca- (¡yerra, pues él jamás hizo tal cosa!). Sí que tuvo duras críticas para su rival en los campos, Zapatero, al que acusó de situar a la Liga Española en inferioridad a otras del Viejo Continente. Llega el ojo de Jose Mari más allá del Atlántico, pues también tuvo unas palabras para Míster Obama, al que definió como “alguien que quiso ser la solución y es ahora parte del problema”.
Qué honor transcribir las sabias palabras de un figura de tal calibre, que hace que los curtidos cronistas de esta gacetilla rememoremos las palabras de Jorge Manrique de que cualquiera tiempo pasado fue mejor. Ansiamos, sin embargo, redactar de nuevo crónicas de grandes encuentros y buscaremos ojo avizor la presencia de nuevos ases del balón.


6 cartas al director
De nuevo grande e inigualable. Aznar como los grandes reconoce que la gente se equivoca y lo entiende. Entiende a la gente y la disculpa. Es grande y seguro. Nunca se equivoca tampoco cuando elige a su sucesor, que es eso un sucesor y no el auténtico.
¡Ah! Difícil es la sucesión de aquel que no tiene par. Pero lejos de nuestro ánimo cuestionar nada de lo tocado por Jose Mari.
Redondos los argumentos suyos, Señor Diálogo.
Aún siendo zurdo en las lides del balompié (que no en otras). y habiendo detestado a los diestros visceralmente, no dejo de reconocer y admirar la belleza de sus regates, la grandiosidad de su estadio…
Si dejasen de admirar, idolatrar y añorar a aquel jugadorcillo mediocre, tramposo y marrullero indigno del más vulgar banquillo al que muchos conocíamos por “el patas cortas”…si lo hicieran sería un placer jugar un amistoso con ustedes, intercambiar camisetas y sudores y mirar alegres al público eufórico… todo fuera por el bien del futbol patrio.
Lástima en que se obcequen en jugar una liga oficiosa con su propio reglamento.
Nosotros sólo jugamos en la Liga Española, la que ama El Pueblo Español, siempre grande y libre.
Reiterándole mi admiración por tan grandioso estadio se despide un servidor.
No podemos sino lamentar que su maestro no corrigiera su zurdez a base de regla y cordel, como mandan los cánones.
Sin embargo, extraviado lector, esperamos que la lectura de esta gaceta le sirva para enderezar lo que Salamanca no prestó.
Saludos cordiales.
El Director.
¡Qué gran artículo! ¡Qué reflejo del Hombre al que se retrata! Sigan así, por favor.
Una lectora agradecida
Muchas gracias, señorita Sofía. Desde esta, su redacción, intentaremos mantener el nível de ésta, su gaceta.